Licenciada en Geología por la Universidad de Zaragoza cuando terminé la carrera decidí meterme en el mundo de la investigación y empecé mi tesis doctoral en paleontología. Soy miembro del Grupo de Investigación Aragosaurus-IUCA (UNIZAR), y mi línea de investigación son los reptiles marinos del Mesozoico, es decir, los grandes reptiles que dominaban los mares mientras los dinosaurios dominaban la tierra.

Maledictosuchus riclaensis ha sido el fósil más importante que he estudiado hasta ahora. Cuando empecé la tesis, Maledictosuchus todavía no tenía nombre oficial, sino que se le conocía como el Cocodrilo de Ricla, o entre los investigadores, como el Cocodrilo Maldito. La leyenda contaba que todo aquel que empezaba a estudiarlo se abandonaba la investigación. Me embarqué en la tesis sin conocer su maldición. Pasé muchísimas horas mirándolo, estudiándolo, fotografiándolo… y poco a poco nos fuimos conociendo. Lo que empezó siendo un fósil maldito acabó siendo un cráneo espectacular de una especie de cocodrilo marino no conocida hasta el momento, es decir, un ejemplar único. Así que, tras descifrar el fósil y ver su importancia científica, decidí llamarle como mucha gente lo conocía, “Cocodrilo maldito de Ricla”, o lo que es lo mismo Maledictosuchus riclaensis.

Realiza visitas guiadas en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza.