Los aragosaureros Jara Parilla y José Ignacio Canudo acaban de publicar un articulo en la revista @ Journal of Iberian Geology donde describen dos restos mandibulares de crocodilomorfos en el Barremiense de la Formación Blesa (Teruel). Además del interés científico de estos fósiles depositados en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza tienen un interés social. Ambos restos encontrados casualmente por los aficionados Fernando Gracia y Javier Andreu y donados al Museo, siendo un buen ejemplo de colaboración entre aficionados e investigadores.

La Formación Blesa en los alrededores de Obón conserva una escasa, pero significativa asociación de vertebrados acuáticos fósiles. Son muy abundantes los dientes aislados de osteíctios, pero también hay condrictios, plesiosaurios, crocodilomoros, quelonios, pterosaurios y dinosaurios que llevamos más de 20 años investigando. Los vertebrados fósiles suelen encontrarse en nódulos carbonatados que es necesario disgregar con ácido. Esa ha sido la técnica usada para extraer los dos fragmentos de mandíbula de crocodilomorfos longirostros estudiados por los aragosaureros.

Durante el Mesozoico y el Cenozoico diferentes grupos de crocodilomorfos colonizaron el medio marino de manera independiente. Fueron especialmente abundantes en el Jurásico con los miembros de Thalattosuchia. En el Museo de Ciencias Naturales de la UZ se exhibe un ejemplar espectacular de este grupo como Maledictosuchus riclaensis. Sin embargo en el Cretácico Inferior los talatosuquios se extinguen y ocupan otros grupos menos conocidos. Por esa razón es un periodo interesante por la escasez de restos de crocodilomorfos marinos de rostro alargado como los que se han descrito en la Formación Blesa

Los restos descritos son dos fragmentos de rostro de tamaño similar, pero con denticiones de diferente tamaño, siendo uno más robusto y con mayores alveolos que el otro. Esto significa que había dos crocodilomorfos longirostros distintos en las aguas costeras del Barremiense de la Cordillera Ibérica. Por el momento, no se le ha puesto nombre a estas dos especies, ya que el material es fragmentario. Ahora toca buscar restos craneales más completos que permitan describir estas dos especies y conocer a que grupos se pueden incluir.

La referencia completa del trabajo es:
Parrilla-Bel, J., Canudo, J.I. 2018. New longirostrine crocodylomorph remains from Blesa Formation (Barremian) in Teruel (Spain). Journal of Iberian Geology, https://doi.org/10.1007/s41513-017-0043-1

https://link.springer.com/journal/41513