Chirotherium ibericus

El padre Navás desarrolló trabajos novedosos en fósiles como fue el estudio de unas icnitas (pisadas o huellas fosilizadas) encontradas cerca del Santuario de la Virgen del Moncayo en 1895. La laja, de más de 200 kg, se recogió de su emplazamiento para ser trasladada a lomo de mulo a Veruela, y luego en carro y ferrocarril hasta Zaragoza. Al ser hendida en dos, aparecieron más huellas. En su publicación de 1906 es cuando propone el nombre de Chirosaurus ibericus Nav., o bien, si éste no se aceptara, Chirotherium ibericum Nav. Éste es el nombre con el que esta icnoespecie está reconocida internacionalmente en la actualidad. Hoy sabemos que esas huellas las produjo un reptil terrestre extinguido, que estaría emparentado con los ancestros de los cocodrilos. Su antigüedad podría ser de unos 240 millones de años y pertenecerían al Triásico.

Navás L. 1904. Excursión al Moncayo. Boletín de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales, 3:139–167.

Navás  L. 1906. El Chirosaurus ibericus sp. nov. Boletín de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales  5:208–213.

Díaz-Martínez, I., Castanera, D., Gasca, J.M., Canudo, J.I. 2015. A reappraisal of the Middle Triassic chirotheriid Chirotherium ibericus Navás, 1906 (Iberian Range NE Spain), with comments on the Triassic tetrapod track biochronology of the Iberian Peninsula, PeerJ 3, e1044.

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