Las Minas Olvidadas de Huesca

Cómo os contábamos la semana pasada, nuestro proyecto de ciencia ciudadana Minas Olvidadas de Aragón ha conseguido enganchar a un buen número de personas esta cuarentena. Gracias a nuestros colaboradores, es mucha la información que hemos ido recopilando a lo largo de los últimos meses. Hoy nos centraremos en las historias de minas y canteras que nos han ido llegando desde la provincia de Huesca.

En realidad, tenemos que agradecerle al Prof. Javier Cuchí su breve antología de las minas de Huesca, que publicó en el Diario del Alto Aragón con motivo del Geolodía y que amablemente nos cedió para publicar en nuestra web. Poco más podemos añadir a este repaso de la historia de la minería en Huesca, que abarca desde la época iberorromana hasta el siglo XX. Pero sí queremos poner el foco en algunas de las cuestiones que, desde nuestro punto de vista, pueden ser más interesantes por ser menos conocidas.

Una de las historias que más nos ha llamado la atención es la de los metales preciosos en los Pirineos. Javier Cuchí apuntaba en su publicación que, en época iberorromana, se conocían y explotaban la plata, el plomo y el cobre en distintas localidades de la provincia oscense. De acuerdo con Cuchí, “la plata y mucho plomo romano vinieron de las galenas argentíferas del alto Cinca en Chisagüés, Espierba, Parzán y Bielsa.  También hubo minas de plomo en Eriste, con una fundición restaurada, y en Panticosa, en Yenefrito. El cobre, también utilizado en monedas antiguas, era abundante, en la Hoya de Huesca:  Barto, Ayerbe, Gaberdola, Lienas, Almunia del Romeral y Labata. Hay también denuncias de cobre en Castanesa, Candanchú y Oza”.

Por nuestra parte, hemos recibido información acerca de las “citas” de oro en los Pirineos durante el siglo XIX y principios del XX. La mayoría de ellas falsas, pero se usaban como reclamo tanto turístico como para atraer inversores. Nos ha parecido especialmente llamativa esta comparación que señalaba Javier Cuchí en su texto: “Un proyecto de ferrocarril de Benasque al puerto de Los Alfaques describe la Ribagorza como una nueva California”. De todas estas citas, tan solo existen pruebas de extracción de oro en la Mina de pirita de Cerler, en el valle de Benasque. Parece ser que entre el conocido como “oro de los tontos” también se escondía algo de oro real. Pero ya os advertimos que, para recuperar el material precioso, hicieron falta toneladas de piritas y un complejo proceso químico desarrollado en La Industrial Química de Zaragoza.

 

Podéis repasar todos los post que hemos ido publicando hasta la fecha dentro de este proyecto en nuestra web.

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