El arte en nuestra exposición de paleontología

La sección online #MartesConArte ha tenido un gran éxito entre el público de nuestro Museo. Aquí os dejamos una recopilación detallada de quienes son los artistas y paleoartistas que están detrás de las obras de nuestra institución.

 

Una de las actividades online que hemos llevado a cabo esta cuarentena es la de dar a conocer a los artistas que hay detrás de las muchas obras que ilustran nuestro Museo. Si, es verdad que los protagonistas de nuestra exposición son los fósiles. Pero la exposición no se entendería igual sin ese “acompañamiento” artístico. Sabemos que los #MartesConArte han sido una de las secciones más seguidas por el público estos días. Y hemos querido dejaros una recopilación en detalle de quienes son los artistas y paleoartistas que están detrás de estas obras.

 

Comenzamos por el mural de entrada a la exposición, obra de la artista Arantxa Recio Parra. Arantxa es una artista visual, muralista, ilustradora autónoma y diseñadora gráfica afincada en Zaragoza, aunque su trabajo se ha publicado también fuera de nuestras fronteras. En el Museo tenemos la suerte de contar con una de sus obras, ¡y en un lugar destacado! Aunque el mural se encuentra fuera de las salas de exposición, no pasa desapercibido a los visitantes. Los personajes creados por Arantxa nos acompañan en ese recorrido de descenso hacia las entrañas de nuestro Museo. Y, de alguna forma, nos adelantan qué es lo que vamos a encontrar allí. A través de sus imágenes, nos traslada el relato de nuestra exposición permanente, de una manera distinta, más visual. Con su estilo tan particular y reconocible, Arantxa ha plasmado en nuestras paredes la historia de la vida en la tierra. Que es, en definitiva, nuestra historia.

 

Seguimos con los tres grandes murales planteados en el diseño original de nuestra exposición de paleontología. Estas obras ilustran las salas correspondientes al Precámbrico, el Paleozoico y el Mesozoico, y su autor es el paleoartista de renombre internacional John Sibbick. Todos los fans incondicionales de los dinosaurios (y nos consta que son muchos) conocerán seguramente la obra de Sibbick gracias al libro “The Illustrated Encyclopedia of Dinosaurs” (1985). Pero sus reconstrucciones prehistóricas abarcan una gran variedad de grupos fósiles y han sido publicadas en diversos libros, revistas, museos, programas de televisión y otros medios.  Las obras de nuestro Museo son: “Ediacaran organisms”, que ilustra la sección “Aquí empezó todo. El Precámbrico”; “Carboniferous forest”, que ilustra la sección “La conquista del Continente” y “Cretaceous landscape”, que ilustra la sección “La vida en el tiempo de los reptiles. La Era Secundaria”.

 

Otro de los grandes murales que acompañan a nuestra exposición permanente de paleontología desde la apertura de nuestro Museo es el de Tastavinsaurus. El mural se encuentra situado detrás de la reproducción de las patas fósiles de este saurópodo “aragonés”. Tastavinsaurus es un dinosaurio muy querido por los paleontólogos de la Universidad de Zaragoza. La razón es que fue la primera especie de estos grandes reptiles mesozoicos de Aragón definida por investigadores de esta casa. Sus restos se encontraron en el pueblo turolense Peñarroya de Tastavins, del que toma su nombre. Como curiosidad, decir que tastavins significa “catador de vinos” en catalan, por lo que el género tastavinsaurus significa, literalmente, “reptil catador de vinos”. La imagen que compone el mural fue realizada por el paleoartista argentino Gustavo Encina. La técnica usada por este creativo en artes visuales fue la aplicación de capas realizadas en lápices acuarelables, con posteriores retoques digitales.

 

La reconstrucción de Sobrarbesiren cardieli (Díaz-Berenguer et al. 2018) recibe al visitante tras dejar atrás la era Mesozoica y entrar en el Cenozoico. Fue realizada por Rosa Alonso Montero, una joven zaragozana que se dedica profesionalmente a la ilustración. Una de sus especialidades son las reconstrucciones paleontológicas de animales extintos. Trabaja desde hace varios años en la empresa Paleoymás S.L., aunque también realiza encargos como freelance. A pesar de su juventud, Rosa cuenta en su haber con numerosas obras de paleoarte que ilustran centros paleontológicos y museos de toda España (en todo Aragón, pero también en La Rioja, Soria o Granada).

 

Uno de los trabajos que ocupa un lugar destacado de nuestra exposición permanente es obra del autor Mauricio Antón, uno de los más destacados paleoartistas que ha dado nuestro país. Sus trabajos han obtenido reconocimiento mundial, ha sido consultor en diversos temas relacionados con la paleobiología de animales extintos (BBC, National Geographic, Natural History, o Discovery Channel) y cuenta en su haber con varios libros dedicados al tema del paleoarte, como “El Secreto de los Fósiles” (2007), “Dinosaur Art” (2012), o “Sabertooth” (2013). Para nuestro Museo es todo un honor poder contar con el trabajo de un paleoartista de su talla. Ésta no es la única obra del autor que ilustra nuestra exposición permanente, pero sí es una de las más espectaculares. En parte por su gran tamaño, ya que ocupa toda una pared de nuestra sala dedicada a la vida en el Terciario. Pero sobre todo por la calidad de su composición: en un primer vistazo podríamos creer que nos hallamos ante una fotografía de un paisaje africano. Hay que detenerse en los animales que “posan” en esta instantánea para darse cuenta de que en realidad se trata de un ecosistema extinto. Este mural acompaña a las vitrinas de nuestros fósiles del Aragoniense, procedentes de los alrededores de la localidad de Daroca. Una época en la que la zona de Zaragoza estaba poblada por grandes mamíferos, como rinocerontes y varias especies de proboscídeos (grupo al que pertenecen los actuales elefantes).

 

El resto de sus obras ilustran las salas dedicadas a los grandes mamíferos del Pleistoceno de Aragón. El primero de los murales acompaña a la vitrina con el cráneo del uro de Ariño. Los uros vendrían a ser algo así como los tátara abuelos de los toros actuales, y sobre todo se diferenciaban por su mayor tamaño. De este fósil tan espectacular os hablaremos el próximo viernes. Frente al uro de Ariño, encontramos en la misma sala el mural que acompaña a la vitrina de los osos cavernarios de Tella y, junto a ella, la del cubil de hienas de la Cueva de los Huesos de Obón. El primer dibujo nos muestra como habrían sido estos osos, extintos hoy en día, de los que tantos huesos se han recuperado en esta cueva pirenaica de Tella. El segundo dibujo muestra un grupo de hienas dando buena cuenta de los restos de carroña recogidos. Así podemos ver cómo habría sido el comportamiento de estos animales, responsables de generar la enorme acumulación de huesos de la cueva de Obón. En la sala contigua encontramos el último de estos murales, que acompaña a las vitrinas con sendas defensas de proboscídeos fósiles. El dibujo nos muestra las diferencias entre el mamut lanudo y el elefante europeo del Pleistoceno. Tanto en el mural como en los fósiles de las vitrinas se ve muy bien la distinta forma de las defensas de ambos, mucho más curvadas en el mamut.

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